Entrevista a Francesc Romeu sobre el PSOE y los últimos cambios en el Consell

El próximo Congreso del PSOE tiene que configurar con claridad y valentía la España de las próximas tres décadas

Los cambios del Consell, para variar, no se han compartido con la dirección: huele a congreso…”

Por José Vicente Ruiz. Economista y Abogado. (Valencia)

Tras los últimos acontecimientos, con Ciudadanos a un paso de dar el “Sí” a Rajoy, el foco de la atención vuelve a ponerse sobre el Partido Socialista…

Ese es el problema. Tal como yo lo entiendo, el foco nunca debió quitarse del PSOE. Ya he comentado en muchas ocasiones y sigo insistiendo en que teníamos y tenemos la oportunidad de demostrar a toda la sociedad española de hoy y de mañana que somos un partido capaz de asumir nuestra responsabilidad histórica. No digo regalar nada a nadie: pero sí digo ejercer, negociar y rectificar las políticas salvajes del PP de Rajoy, a la vez que aparecemos como un partido capaz de dialogar y negociar, como ya hizo Felipe González o Zapatero en su momento. Es el momento del liderazgo y eso significa valentía, gallardía, inteligencia y pedagogía. En definitiva, estar a la altura a la vez que se configura una auténtica alternativa de gobierno al PP.

¿Cree que el PSOE está actuando de manera correcta?

No podemos pasar de puntillas por la historia: los socialistas nacimos para liderar y transformar en los buenos y en los malos momentos y siempre con propuestas y actitudes acorde al momento histórico en el que nos encontrábamos. 

Nuestra posición en la investidura y en la gobernabilidad del país no puede depender de las estrategias de nadie, ni estar a espensas o a remolque de los otros. Nosotros tenemos que actuar pensando en los intereses del país y configurar una alternativa real de gobierno que deje de perder votos en cada elección. Tal vez deberíamos analizar porqué se exige al secretario general que actúe de una forma cuando algunos secretarios generales de federación lo hacen de forma distinta.

Los resultados del Partido Socialista en las últimas elecciones no fueron especialmente buenos. ¿Qué reflexiones cree que es necesario que se haga el partido de cara al futuro?

El próximo congreso, que no debería demorarse mucho más tiempo, tiene que concretar nuestra posición y nuestro discurso claro, coherente y válido para todo el territorio nacional. Si vuelve el debate personalista, nos hundiremos nosotros mismos. Tenemos que definir qué España queremos para las próximas tres décadas, imaginar un futuro colectivo basado en nuestros valores de siempre, pero con la interpretación del siglo XXI y los retos del mundo global, competitivo e inteligente.

Yo apuesto por una organización moderna, donde no sobre nadie y se valore el talento, la disposicion y las tecnologías. Donde protagonicemos discursos modernos que den respuestas y esperanzas, perspectivas  y garantías. Un PSOE con un nuevo relato de futuro, vanguardia y solidez. Una nueva forma de ser, actuar y entender, cómplices absolutos de la sociedad a la que queremos representar y de la que venimos. Por eso, necesitamos más proyección y liderazgos sociales y no sólo controles orgánicos que nos alejan de lo que somos.

¿Qué opinión le merece eso que se ha dado en llamar “la nueva política”?

Ni los nuevos ni los clásicos partidos entienden lo que la sociedad exige con “nueva política”. La nueva política es la que trata de las personas sus inquietudes, su presente y su futuro. Estamos hartos de discursos vacíos, postureos simples, frases retóricas, tacticismos y luchas personales de poder. Urge el “renacimiento de la política para las personas”, no para los partidos ni los políticos de turno. Para mi, la “nueva política” es entender el cambio de actitudes, el diálogo y la negociación permanente dentro y fuera. Es  empezar a hacer reflexiones, pedir perdón por los errores cometidos y tener y transmitir ideas y proyectos claros que ilusionen de nuevo a todos los que en su día confiaron en nosotros y a los que nos están esperando.

Y en el PSOE tenemos que hacer valer nuestro orgullo de 138 años de historia participando activamente con nuestro compromiso con la España del presente y del futuro. El acuerdo y el diálogo son necesarios con y sin mayorías absolutas. La sociedad  entiende y exige más la nueva política que aquellos que pregonaban  venir a ejercerla desde laboratorios de la facultad. La gente pide cambios en formas, actitudes y manera de gestionar sus intereses.

Si nos centramos en la Comunitat Valenciana, usted ha mantenido en los últimos meses que no era partidario del llamado mestizaje en el Consell y ha criticado la falta de protagonismo o de visibilidad del PSPV en las acciones de Gobierno. ¿Cree que los últimos cambios van a resolver eso?

No he participado de las deliberaciones sobre esos cambios, con lo que sería atrevido por mi parte el valorar los motivos y bondades de los mismos. Eso es algo que deberíamos corregir en el futuro. La organización del partido es responsable de la acción política del mismo y, si bien es competencia del President, un mínimo de cortesía política no hubiera sobrado. Pero bueno, esto pasa desde el día siguiente del Congreso de Alicante. Y no son maneras.
De todos modos, le diré que la remodelación del Consell se ha producido sin una valoración profunda y seria de la evolución del “Pacte del Botànic” por parte de los partidos, no del Gobierno. Después de año y medio sin convocar el secretariado del PSPV-PSOE (primer nivel de dirección), nos enteramos por la prensa de más nombramientos y cambios que, como partido, no sabemos a qué obedecen: suena más bien a “congreso  a la vista”.. 

Ni eso es admisible para la sociedad, ni la burla de Compromis-Podemos anunciando entradas y salidas del Consell con un claro desprecio a la institución y a la sociedad por la que decían querer trabajar.

Y sigo insistiendo en que en estos momentos es más necesario que nunca la acción del partido: no se puede renunciar a la organización que nutre de contenido en personas e ideas  a las instituciones. Por cierto, en el próximo proceso congresual  las viejas formas ya no van a valer y habrá sorpresas…

¿Podemos deducir por sus palabras que el PSPV se encuentra en una vía muerta, actualmente?

Yo no diría tanto en vía muerta, como en un impasse, en un “no está ni se le espera”. El partido, creo yo, debe ser el sostén político de la acción de gobierno y no al revés. Y ahora siento un partido sin dirección, sin estrategia, desaparecido y a la merced de los socios de Gobierno. Y eso no es el Partido socialista al que yo me afilié.

El socialismo valenciano necesita una profunda reflexión sobre sus resultados electorales y su acción política como partido para definir de manera clara las estrategias políticas y electorales de cara al 2019 . Para eso será necesario el cambio de formas, personas y actitudes. El Partido no es propiedad de nadie, sino un instrumento que ha de ser útil a la sociedad. Y aquí se demuestra hoy que el secretario general y el presidente en la misma persona no funciona. Y esa reflexión sí habrá que hacerla en el próximo congreso.

Para finalizar, ¿qué papel cree que está desempeñando la política municipal?

La política municipal no deja de ser la de proximidad al ciudadano, obviamente se nos valora por estas acciones. Es necesario implicar a la ciudadanía en la acción de gobierno municipal y, debemos hacerlo a través del partido, creando los cauces necesarios que en estos momentos no existen.

El partido debe dar máximo protagonismo a sus alcaldes y alcaldesas, a sus referentes locales, que están en contacto diariamente con la sociedad y con la que trabajan codo a codo. La política municipal debe ser un referente de la acción política del socialismo valenciano y español, como ha sido siempre. Nuestros alcaldes y alcdesas y todas y todos los.concejales deben ser tratados con mas dedicación, atención y respeto, dándoles protagonismo y estrategias de acción conjunta. 

Por eso es necesario un partido fuerte, con directrices clara en todos los sentidos, que fomente nuestra acción y lidere desde las instituciones una auténtica fuerza progresista que espero, más pronto que tarde,  vuelva a liderar nuestro país.

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Rajoy debe dejar de ser un frívolo institucional

La situación política en España empieza a ser un espectáculo que nos aburre y nos abochorna a todas y todos los españoles. Estamos a la espera del ejercicio de las responsabilidades de unos y otros, y mientras, nos encontramos con juegos personalistas que no ayudan a mejorar la confianza en los políticos, la política y el normal funcionamiento de las instituciones.

Yo, que he pedido altura de miras a mi partido pensando en los intereses generales del país y no de los partidos y las personas, también pido que aquel que ganó las elecciones ejerza su máxima responsabilidad empezando por respetar la Constitución y las normas del juego democrático.

Y si Rajoy (que habrá gamado las elecciones, pero muy lejos está de la maylria absoluta) no sabe, no puede o no quiere estar a la altura, debe irse y dejar que las negociaciones políticas de alto nivel, de altura histórica y futuro del país se desarrollen y se den con la claridad y normalidad que esperamos, deseamos y pensamos. Porque las y los ciudadanos no somos tontos, no se nos puede engañar en enredos de juegos trileros como si fuéramos simples espectadores.

Lo que nos interesa es saber para qué este nuevo gobierno, quién o quiénes se van a sentar en la mesa a negociar y  qué medidas, qué acciones políticas y reformas van a pactarse en beneficio de todos y qué leyes y acciones van a rectificarse, modificarse o anularse y en qué calendario; Cuáles son los grandes pactos para el corto, medio y largo plazo para España. No nos interesa el reparto de sillones basados en egos personales y tacticismos puntuales. Necesitamos saber qué cargas van a asumir los que quieren ocupar cargos.

Urge la política grande, los políticos grandes, los liderazgos grandes, con valentia, gallardía, inteligencia y capacidad pedagógica. Sobran intereses personalistas, partidistas y cortas miras. Es urgente que todos se pongan a la altura, con respeto y consideración no a sus intereses puntuales, si no a los intereses de todas y todos los que somos los verdaderos protagonistas de este país.

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Dinamizar el PSPV-PSOE y más en Alicante. Por César Sampedro. 

Es momento de hablar con claridad. Después del 26J y en un momento de especial dificultad para el PSOE, donde sin ayuda de ningún medio más que los de nuestro propio partido, de ningún lobby, de ningún grupo de comunicación, que, al contrario se habían posicionado a favor de los llamados partidos emergentes de izquierda, hemos conseguido evitar el tan ansiado sueño del “sorpasso” al PSOE (ya ideado por algunos en los años noventa). Hemos aguantado con dignidad, con un resultado que nos lleva a seguir siendo la primera fuerza de la izquierda española.

Sin embargo, no todos los territorios han tenido igual resultado. En la provincia de Alicante y en el conjunto de la Comunidad Valenciana somos desde el pasado mes de diciembre tercera fuerza política, después de una coalición electoral, con la que por cierto, algunos de nuestros dirigentes querían acudir en coalición para las listas al Senado, bajo una entente llamada “Entesa”. Craso error hubiera sido esta coalición electoral improvisada, por cuanto nos hubiéramos diluido, en nuestra identidad y en nuestras siglas, en un mapa confuso ideológico. Por eso, algunos nos manifestamos con contundencia en contra cuando se produjo esta propuesta por parte de la dirección del PSPV, desautorizada después por el Comité Federal y la dirección federal del PSOE.

El PSOE, por sí sólo, tiene entidad y estructura suficiente como para obtener un buen resultado electoral. Y cada vez que se moviliza, que saca a la calle a sus militantes, cuando los sabe motivar, es cualquier de para cualquier campaña mediática que se le presente en contra.

Aterrizando en mi territorio. Milito en la agrupación de Alicante desde hace 12 años. Cuando pregunté en la pasada asamblea ordinaria celebrada con fecha 23 de julio a mi secretario general, por qué había firmado el documento para la Entesa, no obtuve respuesta. Cuando argumenté que debíamos preocuparnos pues éramos en la ciudad la tercera fuerza política (aquí que se ha producido el temido “sorpasso”), me contestó que eso también habría que plantearlo en la Comunidad Valenciana. No soy miembro del Comité Nacional, ni de ningún órgano superior, sólo un militante de base, pero puesto que un vicesecretario general me permite comunicarme a través de su blog, diré que no tengo ningún problema en transmitir también esta urgencia a nuestro secretario general valenciano, Ximo Puig.

Vivimos en una sociedad completamente modernizada, donde la comunicación más inmediata, sobre todo entre las personas más jóvenes, se hace a través de las redes sociales y de otros instrumentos digitales. El sentido “militar” para un militante político del siglo XXI ha adquirido otra dimensión. Además de pegar carteles y hacer uso del tradicional mitin, el militante está insertado de lleno en la vida digital, y quizás, y sobre todo en el caso de los más jóvenes, ya no tanto en los tradicionales movimientos asociativos (asociaciones de vecinos, fiestas etc.), sino en organizaciones que las que puedan identificar sus valores de izquierda: ONGs, movimientos ecologistas, plataformas y mareas que salen a la calle a defender lo que los socialistas construimos hace 30 años. Es ahí donde se encuentra la mayor parte de nuestra militancia potencial, y donde debemos poner en foco reivindicando quiénes somos.

En el PSOE no hemos optado nunca por fórmulas como las del PNV, que radicalizaban la separación partido-institución mediante la figura del presidente del partido y la del representante en la institución. Pero si hemos tenido compañeros que han ejercido una división de papeles que permitían dinamizar el partido al tiempo que la institución en la que gobernábamos funcionaba (secretario de organización y secretario general).

Respecto a lo que podemos hacer desde una agrupación importante como la mía se puede prometer y hacer muchas cosas. Ponemos algunos ejemplos:

Fin de las campañas electorales en papel. Las campañas electorales deben ser durante toda la legislatura, pero en la red, en la televisión, en todos los medios telemáticos que permitan la transmisión de ideas, posiciones, debates. Todos los espacios mediáticos públicos deben organizar debates permanentes, y debe existir transparencia constante en el intercambio de opiniones.

Recuperar los espacios tradicionales de trabajo. Sectoriales profesionales. Grupo de trabajo. Debates continuos en las agrupaciones. Trabajo y propuestas innovadoras en Congreso Federal (listas abiertas, eliminación de avales etc.)

Asesores técnicos y especializados. No es posible que los puestos de libre designación que establecen las instituciones de refuerzo de las personas que desarrollan su responsabilidad en el ejercicio del poder político sea colocadores de afinidades personales, que sirvan para el control de asambleas y congresos.

César Sampedro Sánchez. Doctor en Historia. Militante PSPV-PSOE.

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