Coincido plenamente con el profesor Vicenç Navarro en que uno de los ámbitos más apetecibles para el capital financiero especulativo son, sin duda, junto a la sanidad, las pensiones públicas.

Foto 20minutos

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Hoy, hay una reserva de 65.000 millones de euros, un pastel goloso para un mundo financiero que hace negocio de las necesidades y garantías vitales de la sociedad. No podemos consentir, bajo ningún pretexto, argumentos para que fondos públicos pasen a instituciones financieras privadas.

No nos pueden engañar, como dice el profesor, haciéndonos pensar que las pensiones públicas son causa de crecimiento del déficit y de la deuda pública. Porque es mentira: la seguridad social es una institución autónoma que no se contabiliza en el presupuesto del estado. Si acaso, es ésta la que esta ayudando a resolver el problema de la deuda pública española.

No podemos dejar que entren, en el discurso político, las falsas alarmas de aquéllos que gritan que las pensiones no son viables. Nuestro modelo debe ser sostenible y garantizar los derechos de los pensionistas. Con el dinero que aportamos, no podemos dejar que se haga negocio especulativo para crear burbujas que acabamos pagando el pueblo.