Blog Francesc RomeuEl Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia está sufriendo un triste cambio de finalidad. Y es que, como dijo el investigador Rafael Pulido “El CIPF, que aspiraba a ser el buque insignia de la investigación biomédica en la Comunidad Valenciana, se ha convertido en pocos años, gracias a una nefasta gestión y al abandono de las subvenciones por parte de la Generalitat, en el barco fantasma de la ciencia española…y sus consecuencias para la investigación biomédica en España, y sobre todo en la Comunidad Valenciana, van a ser devastadoras”.
Ayer escuchamos a Alberto Fabra (PP), en el discurso de entrega de los premios Jaume I, “incidir en la importancia de invertir en capital humano para investigar y crear oportunidades para la sociedad”, sic. Estaba tan claro que ni él mismo tenía ni idea de que significaba lo que acababa de decir, que decidió acabar la frase haciendo referencia a la bajada estacional del paro en la Comunidad valenciana, que, como dijo Soraya Saez “el paro baja en abril y bajará en mayo y en junio, eso ya lo sabemos todos. Igual que los días son más largos, las temperaturas son más altas y el sol brilla más”.

Es vox populi, y no por ello menos escandaloso, lo que el PP pretende hacer con nuestro centro de investigación CIPF. Pero vayamos por partes:

-si bien el descalabro económico del centro empezó bajo la dirección de Ruben Moreno (imputado en el caso de acelerar los trámites, desde el ministerio de Sanidad, para la concesión de pesticidas a un empresario cercano a Carlos Fabra),-por poner algunos ejemplos,
-en 2004 se compraron jaulas para perros por importe de 1.800.000 €ur a los que todavía no se han utilizado, 2 quirófanos robotizados que apenas se han utilizado 1.000.000€ur cada uno, salas blancas…
-Después rebajaron la subvención que recibía el centro a la mitad,
-relegaron a Ruben Moreno para que fuera otro quien estuviera al frente cuando realizaran el inconcebible ERE de 114 empleados, 14 líneas de investigación, para mas tarde entregarle un acta de diputado en Madrid.

¿Que viene ahora? Pues ahora están alquilando a empresas privadas, y a precio de saldo, las instalaciones pagadas con subvenciones públicas, subvenciones que debían de ser entregadas para investigar y no a la adquisición indiscriminada de equipos innecesarios para las actuales líneas de investigación, pero, oh casualidad, casi inaccesibles para una empresa privada.

Ante tal panorama, que se veía venir, ha aterrizado la Universidad Católica de Valencia, de momento ya ha impuesto a la nueva directora, Isabel Muñoz.
Un catedrático dice que se exporta el modelo Alzira a la ciencia, aunque hay que decir que la Universidad Católica y la Generalitat Valenciana apalabraron su llegada al Centro Príncipe Felipe con el entorno de Camps.

No debemos permitir que impongan el modelo Alzira también aquí, el PP se va a encontrar de frente y con contundencia a los socialistas valencianos. El CIPF fue creado para investigar, para lograr avances científicos y no para poder ejercer de agencia inmobiliaria de unas instalaciones de última generación alquiladas a un precio muy muy inferior al de mercado. No es admisible estos niveles de despilfarro, amiguismo y caradura.

  1. jesus villar says:

    ¿Queremos ser un pais puntero en Europa? pues habrá que demostrarlo con hechos. Tenemos que ser también el Pais del conocimiento.

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