Os dejo el último artículo de mi compañero y amigo Josu Gómez, que ha publicado en el Correo de Andalucla y que se titula “El asesinato de la utopía

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Decía el genial escritor y filosofo brasileño Leonardo Boff que una sociedad no vive sin utopías. Y es que los sueños y las esperanzas son los ingredientes que toda utopía debe tener, sin ellos el progreso ni la transformación de nuestra realidad existen.

La crisis no sólo ha servido para crear una espiral de pesimismo en cada esquina sino que ha logrado herir de muerte a la utopía. Ésa sin la cual no existe el emprendimiento ni el riesgo por trabajar por un futuro mejor. Hoy la certeza creada a golpe de titular periodístico ha dejado un estrecho pasillo a quienes llenos de valor deciden no emigrar y pelear por demostrar que es posible transformar la realidad desde el compromiso individual con nuestra sociedad, que necesita más que nunca de la luz de esas almas utópicas y comprometidas.

Por ello, mi columna de hoy no tratará ni de críticas a una clase política que dista de estar a la altura de las circunstancias o de la crisis de valores y compromiso de nuestra sociedad. Hoy hablaré de los portadores de sueño, que son capaces aun rodeados de adversidades de ver más allá, de tejer un sueño y portarlo hasta convertirlo en realidad. Y no son pocos quienes reúnen estas características.

Se pueden encontrar en pueblos y ciudades de toda la geografía, en mi pueblo, Tocina, en forma de un joven emprendedor informático llamado Jorge Ayuso que decidió regresar de la República Checa para crear su consultora en redes y comunicación que pone en valor a pymes de la provincia para que vendan en cualquier parte del mundo, o empresas como Turismo Marinero en Estepona que ha innovado en el sector pesquero con la incorporación del turismo como fuente de ingresos.

En nuestro alrededor no sólo existe la oscuridad o el pesimismo, también la luz y el optimismo. Ejemplos como el del equipo de periodistas de Historias de Luz sirven para mostrar que soñar es poder como dice mi gran amigo Juan Verde, demostrando que si en tu corazón llevas la semilla de la utopía es posible que los sueños se conviertan en una realidad. La salida a la crisis no nos la va a dar nadie, pasa por la acción individual. Solo queda preguntarte qué puedes hacer para cambiar.