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LOS SOCIALISTAS APOSTAMOS POR UNA EDUCACION PUBLICA, DE CALIDAD Y LAICA COMO BASE ANGULAR DE TODO NUESTRO SISTEMA

1. Sin educación no hay democracia

La educación debe ser laica (Neutral ideológicamente) y gratuita en los niveles obligatorios.

Este principio está enmarcado en el fundamento básico de una democracia moderna del siglo XXI, sin los servicios que sustentan el Estado del bienestar no existe posibilidad de articular una democracia representativa y no se fundamenta un Estado social y de derecho.

Los principios liberales que fundamentan la filosofía constitucional del siglo XIX quedan obsoletos sino van acompañados de la aplicación efectiva de los derechos Constitucionales recogidos en 1978 y en su desarrollo normativo complementario. La gestión de dichos derechos debe hacerse compatible con la aplicación efectiva de los mismos.

La transparencia, la objetividad y la igualdad de los procedimientos de gestión se hace imprescindible para su aplicación efectiva. Debe impedirse el uso como mercancía de dichos servicios básicos.

2. La educación pública debe estar en el centro de la oferta.

La enseñanza privada debe ser subsidiaria de la primera en la planificación escolar.

Entendemos que con la gestión democrática del derecho a la educación supone que la iniciativa pública debe ser impulsada y preservada bajo los principios de garantía de que la educación es para todos. El Estado debe ser garante de la aplicación efectiva de este derecho y que el nivel de calidad de los servicios que se oferten estén en consonancia con las necesidades de todos los españoles independientemente de su localización territorial, garantizando la diversidad lingüística de todas las comunidades.

La planificación de la Educación es competencia del ESTADO y la iniciativa privada debe supeditarse a dicho principio constitucional. Ninguna administración pública deberá vulnerar dicho principio, tanto en la cesión de suelo como en la promoción de iniciativas sociales en esta materia.

3. Poner especial atención en la educación infantil.

La educación infantil como del aprendizaje escolar posterior escolar. Es el momento del Inicio del proceso de ordenación académica.(Escuelas infantiles).

La educación infantil de 0-3 es la única opción viable y socialmente valiosa para iniciar al niño al conocimiento sistemático de su aprendizaje. Se deberá promover la iniciativa pública necesaria en todos los municipios para que de manera progresiva se pueda garantizar éste ámbito educativo en toda la población escolar. La emancipación de la mujer sigue descansando en la posibilidad de educar a sus hijos desde la educación infantil.

La formación del profesorado, sus condiciones de trabajo, los contenidos, la inspección, y la mejora de las condiciones materiales de la iniciativa privada actualmente existente debe emprenderse sin más demora. Es preciso lograr que mejore y que el intrusismo empresarial en estas actividades es preciso abordarlo con rigor.

Este sector donde la iniciativa privada es, en muchos casos, la única existente, precisa de planes y programas de actualización, tanto en las condiciones en que realizan sus actividades como en los enfoques educativos de los mismos para conseguir alcanzar con las debidas garantías los mínimos necesarios de calidad. Para ello se promoverán planes de actualización y mejora de éste sector escolar.

4. La educación como instrumento para corrección de las desigualdades

Elaborar propuestas para acompasar el crecimiento económico con la disminución de las desigualdades y la erradicación la pobreza, invirtiendo en educación los recursos necesarios para hacerlo posible, tanto en políticas activas de empleo como en la lucha contra la exclusión social.

Es imprescindible abordar la Educación con la perspectiva de que la inversión en Educación tiene objetivos de largo alcance para el país y que, por tanto, la mejora de la formación de la población española en su conjunto va a repercutir en todos y cada uno de los ciudadanos y en su formación cara a la productividad del sistema económico.

Tanto la formación humana y personal de los ciudadanos como en las repercusiones en su entorno como en el sistema productivo descansan en el sistema educativo. Por ello, la evaluación de la educación se hace necesaria. Pero sus conclusiones y trayectoria deben ser analizadas pormenorizadamente antes de emprender ninguna reforma más.

Por eso estos análisis son de ciclo largo y paso corto. Pero los cambios de las variables que operan y sobre las que descansa son lentos, por lo que solo deben acudir a cambios en el marco legislativo cuando sea muy imprescindible. Los procesos evaluativos son lentos y en muchos casos las conclusiones deben ser lo suficientemente precisas como para tomar resoluciones claras y ampliamente verificadas, contrastadas con las entidades sociales y por tanto con un consenso muy alto.

No es posible copiar sin más recetas de otros países con poblaciones diferentes, y composiciones socioeconómicas y costumbres, clima etc… alejadas de nuestra realidad y pretender que sean operativas en nuestras comunidades escolares. Suelen ser o acabar en fracasos rotundos antes de aplicarse. Por ello es preciso operar con prudencia en los cambios de los sistemas escolares y acometer en muchos casos las reformas necesarias con medidas instrumentales de rango inferior al marco legislativo general si es posible. La mejoras sostenibles se hacen con cambios pequeños.

En muchos casos los cambios legislativos ofrecen más confusión y suelen hacerse sin comprobar si los anteriores han dado buenos resultados, mirando mas objetivos ajenos a la educación que a la realidad de nuestro entorno y necesidades. La última reforma propuesta por el Ministro WERT ha venido a complicar más y entorpecer la marcha del funcionamiento del sistema cuando no a hacernos retroceder en los objetivos del país a 1959. (Plan de desarrollo de López Rodó).

5. La participación social en la educación y el control social de la escuela.

La participación en la escuela es clave para hacer ciudadanos. El alumno ha de ser el centro en torno al cual deben girar los intereses legítimos de los profesionales y trabajadores de la enseñanza.

La participación y el control social de la educación son imprescindibles. Solo en el entorno de la escuela se pueden generar ciudadanos. El concepto de ciudadano es un concepto lento de aprender y de interiorizar. Supone un ejercicio paciente y tenaz.

Su trascendencia es considerable, no solo afecta al desarrollo y el aprendizaje del mundo interior de cada persona, a conocerse a sí mismo, a valorar sus virtudes, a desplegar su personalizar, a conocer sus defectos y a modular y expresar sus emociones, a saber que somos singulares y diversos, a conocer esa profunda experiencia que es la vida, sobre la que se superponen los acontecimientos y las experiencias y sobre la que construimos el yo de cada uno, en una palabra, perfeccionar al sujeto progresivamente, en una palabra, aprender a ser mejores. De ahí el concepto de educación permanente, de pedagogía social, de aprendizaje constante. La escuela es el primer apoyo.

Pero no solo debe tener esa lectura, sino que simultáneamente interaccionando con ella, está el entorno. Es preciso conocerlo, respetarlo, conocer sus leyes, aprender a ejercer la libertad individual y colectiva, la responsabilidad de cada decisión, a aprender a convivir con otros, aprender a socializarse, a conocer la diversidad, la pluralidad, las diversas ideologías, a ejercer la libertad, a respetar a los demás, a garantizar los diferentes pensamientos, a saber identificar los móviles por los que se rigen los individuos y las poblaciones. Incluye el conocimiento y el respeto por la naturaleza y por la vida. Saber de la muerte, de la finitud de la existencia y de conocer las leyes que la rigen.

Conocer, impartir conocimientos o recibir instrucción, es muy importante, pero no es menos forjar ciudadanos, aprender a compartir proyectos, a conocer las emociones y necesidades de los otros y las propias, a vivir experiencias individuales y colectivas. Conocer, respetar las leyes, las Instituciones, su funcionamiento, saber las pautas sociales, las instrucciones para todo ellos deben ser conocidas desde los primeros años de la vida hasta el estado adulto. Toda ésta tarea se hace imprescindible. Por ello educar es un acto permanente y apasionante.

Se hace imprescindible por tanto, y necesario el asesoramiento de los sujetos, no solo por ellos mismos sino por lo que significan en una sociedad. Es de todo punto imprescindible para alcanzar los niveles necesarios de convivencia, para alcanzar una sociedad sana y democrática. Cobra especial valor enseñar y aprender a preservar la democracia y las libertades y a respetar la diversidad y preservar el pluralismo. Todo lo que se haga en esta materia es poco. Es mejor tener buenas escuelas que acudir a las instituciones penitenciarias para corregir conductas individuales o sociales, en suma desviaciones del sistema.

Las sociedades modernas tienen dos opciones, promover la educación para seguir manteniendo los sujetos como súbditos al servicio de los poderosos y éstos reproducir su dominio económico y social o promover la educación para todos con el fin de dar una opción diversa a todos y cada uno. Dar a elegir su destino, a valerse por si mismos, a embridar la vida social y personal y, por tanto, a abrir las opciones para que los individuos tomen decisiones sobre ellos mismos y para que ejerzan de ciudadanos.

¿Queremos ciudadanos libres, con capacidad crítica, plurales que ejerzan la participación y la democracia, que exijan sus derechos y que cuestionen permanentemente las sociedades en las que vivan? Si es así, debemos convenir en que esa sociedad debe arrancar desde la escuela a emprender ese camino, desde que el sujeto inicia sus pasos en los primeros años.

Realizar esa labor lenta, esa tarea de aprendizaje afecta también al sujeto en la vertiente laboral, en la vertiente de “homo faber”, en su contribución personal, social y económica. El sistema productivo del futuro, incluso del presente ya ha dejado de ser una monarquía absoluta. El sujeto debe saber lo que produce, porque lo hace y cuáles son las ventajas de la mejora del sistema productivo, de la contribución de sus impuestos, de las inversiones, de la financiación de proyectos, de la marcha de las empresas, del valor de las cosas.

La participación en el proceso se hace cada día más imprescindible, la cooperación y cogestión en la empresas sabemos que da mejores resultados.los individuos del futuro, los futuros ciudadanos deben ser también a ser partícipes del proceso productivo. La mejora de la empresa sabemos que es posible si cuenta con los trabajadores, si respeta sus derechos, si se formaliza un contrato social entre las partes, si el titular del medio de producción responde de sus actos y comparte sus beneficios. El Estado es un importante arbitro en la vigilancia y el cumplimiento de dichos objetivos, para auxiliar a los más débiles y para compensar las desigualdades, pero también para ser el garante de del contrato social. Este aspecto de participación es un arma cargada de futuro.

La participación en la economía también genera unos beneficios sociales, incrementa la confianza de los sujetos y contribuye a hacer más positivos los resultados, no solo en las épocas de crisis, también de bonanzas. Es preciso aprender esto también desde la escuela. Es necesario vincular los perfiles sociales de los individuos desde que aprenden las primeras letras. Esto estimulará su capacidad para emprender actividades, para construir sujetos más activos, menos dependientes, pero también más comprometidos, más responsables de su compromiso social, de su vertiente humana. Su participación y reivindicación en los beneficios sociales, contribuirá a incentivar la sociedad hacia unos mayores niveles de equidad y justicia social. Se habrá construido al final del recorrido, sociedades más justas, más resistentes ante las adversidades y más responsables.

En una sociedad más justa, social y económicamente las respuestas de los sujetos son diferentes a si las sociedades son insolidarias. Con educaciones comprometidas con esos ideales se alcanzaran niveles más altos socialmente, más justos y mas igualitarios. Vivificará a los sujetos, los dotará de más herramientas ante las adversidades o las crisis sociales. Este objetivo de la perspectiva social y económica, empresarial y productiva es preciso ser observada desde la escuela como un todo. No vale la lectura unidimensional del sujeto como consumidor o como productor de un bien o un recurso, es preciso que conozca, que reflexiones, que critique, y que proponga, alternativas de compromiso, de solidaridad, de pluralismo y de participación.

En una sociedad como la actual ante la actual crisis , en que la sociedad del mercado ha impuesto sus leyes sin limitaciones a los Estados, sin fronteras en la exploración de los recursos y de los sujetos, son se han orillado las leyes y se han perturbado las leyes sociales y de la naturaleza como nunca en los últimos 70 años, se hace preciso reivindicar que la política, los derechos civiles, la pluralidad de las sociedades, la libertad de los sujetos, su libertad de pensamiento, todo ello está por encima del mercado.

El mercado no es más que un método, no el único de asignación de recursos, también tiene sus leyes. Pero cuando la libertad de mercado hace inviable los derechos civiles y políticos, los valores de 1948, entonces es preciso poner límites a sus pretensiones y establecer las cautelas necesarias para que se restablezcan y se armonicen las actividades del sistema productivo y la tasa de beneficios con la participación social en ellos. La pérdida de ese norte al que hemos asistido impávidos en los últimos tiempos hace preciso fijar de nuevo las pautas de un nuevo contrato social que solo en la escuela puede tener su primer artículo.

El derecho a ser ciudadano, el ideal laico, como trasversal a todo pensamiento religioso, moral, político, civil y los derechos sociales del sujeto están por encima de la asignación de los recursos obtenidos por el mercado. Por eso es muy importante la intervención de los poderes públicos, por eso es necesario que la escuela y el Estado ejerzan esa tutela desde los primeros años del sujeto, sin distinción de clase social, sexo, color de su piel o creencias, ni de él ni de su familias.

El control social por tanto, en el seno de la escuela es imprescindible, como labor de aprendizaje de los sujetos. Esa labor callada y cotidiana de conocer, de evaluar que las cosas funcionan adecuadamente es muy importante para sostener el sistema educativo. El control debe establecerse por los propios miembros de la comunidad escolar. Control económico de los conciertos educativos y su aplicación por la comunidad y por las autoridades administrativas se hace necesario, porque es la garantía entre quien recibe los fondos y quien los otorga en nombre de todos. Ambos deben existir porque cumplen funciones diferentes.

Un concierto es un contrato regulado entre las partes. Los miembros elegidos democráticamente garantizan su cumplimiento. Otra cosa es el papel de la administración. Solo la administración tiene los poderes delegados para la evaluación del contrato social desde la responsabilidad de su suscripción como responsable del Estado. Delimita a que se comprometen las partes, el titular del centro y los ciudadanos que aportan sus impuestos para ese fin. Su evaluación y sanción si hubiere lugar solo puede ser abordado desde esa perspectiva.

Pero la Comunidad Escolar, por la constitución de sus miembros, elegidos democráticamente, por su compromiso, tiene la capacidad, está llamada a ser, mejor que la administración en ese ámbito, para hacer la primera evaluación sobre el terreno. Sea éste cual fuere la composición de la comunidad escolar, el entorno en donde opere, sea éste rural o urbano, ese es el microcosmos sobre el que descansa esa responsabilidad social. Constituye por ello, el instrumento del control cotidiano en el seno de la escuela y la garantía de su aprovechamiento. Es imprescindible por tanto, para sopesar la evaluación exacta de los resultados y para precisar el nivel de calidad del servicio educativo y, en todo caso, para proponer o implementar nuevas medidas.

Por todo ello, enumero a continuación los aspectos que se deben englobarse dentro del concepto de la participación y control escolar de la comunidad educativa:

  • a) La democratización de las instituciones educativas conlleva dos vertientes, una de gestión democrática de los centros educativos, otra que también sean participativos los órganos de la Administración educativa en el nivel de distrito o comarca , provincia, región ,nacionalidad y Estado.
  • b) La democracia es entendida como vivencia real, superadora de las formales de representación política.
  • c) La participación y la gestión democrática en la enseñanza contribuirá a una enseñanza de mayor calidad y a la formación de ciudadanos más interesados en la todos los aspectos de la vida y más responsables respecto a sus actos y al cumplimiento de las leyes.
  • d) La participación a través de los representantes democráticamente elegidos dará mayor publicidad a sus actuaciones y establecerá un sistema de garantías que favorecerá una enseñanza más racional y antiautoritaria, integrando en la vida escolar la riqueza y la diversidad de la comunidad en la que está inmersa la comunidad educativa.

6. La formación del profesorado clave para el éxito escolar.

La formación de los profesionales de la educación clave para el éxito escolar. Diseñar una buena formación inicial y establecer una formación permanente que incentive al profesorado. El reconocimiento social del profesorado clave del éxito en el seno la comunidad educativa.

La formación del profesorado inicial y permanente es la clave de todo proceso de reforma y de evaluación con éxito de un sistema escolar. Muchos de los problemas que se arrastran descansan en las habilidades adquiridas para impartir docencia por el profesorado. En muchos casos el nivel de formación es suficiente en cuanto a contenidos, pero no se han puesto en marcha planes coherentes de formación inicial y eso ha hecho que muchos profesores/as hayan sido autodidactas en los últimos 35 años de democracia.

La formación es preciso abordarla de manera sistemática desde el primer año o de acceso hasta la jubilación. Es una de las claves de adaptación del sistema escolar al éxito y la única vía de que los pequeños cambios siempre necesarios lleguen hasta la escuela o en el entorno más alejado o más humilde de la geografía española. Esta formación debe ir acompañada de los instrumentos necesarios para desplegar luego las iniciativas aprendidas.

Tanto la formación como los medios didácticos tienen costo. El momento actual ya no precisa excepto en aquellas Comunidades donde el atraso de infraestructura pervive, la creación de infraestructuras no debe ser ya el primer objetivo. Este si. Este afecta a todas las Comunidades y no está entre las prioridades todavía de muchos gobiernos. No se pueden conseguir objetivos de calidad en un sistema escolar si la articulación interna del profesorado, el compromiso, la comunión de objetivos se manifiesta claramente.

La formación es un instrumento para hacer que el profesorado comparta objetivos. El decálogo reciente de la administración francesa sobre el laicismo marca claramente un conjunto de objetivos. La Republica Francesa los está marcando y los quiere hacer llagar a toda la geografía del país. Aunque estemos dotados de un proceso descentralizador de la gestión educativa, es preciso fijar objetivos de formación del profesorado. Es necesario acordar los planes y programas de los que deben saber (temarios) cómo lo deben impartir ( didáctica y formación para ello) y por último los objetivos sociales que el profesorado debe saber. Son funcionarios públicos y el Estado debe fijarle unos objetivos mínimos a cumplir.

La pluralidad ideológica está asegurada. La diversidad cultural y lingüística debe ser conocida y propagada. Deben asegurarse los valores constitucionales. La Constitución marca los límites, pero un profesor debe saber para qué está ahí y que a que se compromete. Nadie se lo ha explicado. Cree que está solo para la instrucción de una materia. Esto debe ser corregido. Debemos decirlo y debemos decir los contenidos y los límites de ese programa. Los profesores de Educación Privada también. Está implícitamente contenido en el concierto escolar que liga las relaciones con la Admón.

7. Defender la igual de oportunidades en la educación a todos los niveles

Ayudas al estudio, educación para la diversidad en las aulas. Comedores escolares. Equilibrar las diferencias entre la vida urbana y la rural y entre los ciudadanos de los diversos territorios. Aportar los recursos necesarios para hacerla posible.

Defender los valores de la igualdad de oportunidades debe ser el norte de las actuaciones. Esto se debe aplicar a todas las actividades del entorno escolar que hace que las comunidades escolares sean viables y sobretodo ricas y variadas.

Es preciso aportar los recursos para hacer viable las necesidades de la población en todos estos puntos. No pueden estar dejadas al azar o la caridad, ninguno de estos recursos escolares. En estos momentos más que nunca es preciso aplicar con justicia y equidad los recursos disponibles y aumentarlos en cuanto sea posible para que al alumnado no le falte lo imprescindible.

8. Repensar el futuro de nuestro sistema educativo constantemente

Es otro valor importante, convirtiéndolo en una plataforma sólida sobre la que asentar una formación profesional de calidad y prestigio social que ayude a reducir la dualidad del mercado laboral

Es obligación de los poderes públicos éste apartado al tener encomendado por ley de gobierno esta materia por ello deberán proveerse planes y programas de evaluación aprovechando los recursos disponibles de las Inspecciones educativas y de los recursos de la Alta Inspección el Estado para conocer , evaluar y proponer muchas de esas medidas.

Los Institutos de la Evaluación, de recursos didácticos etc..que actualmente existen deben ponerse a ésta actividad para ponderar las nuevas iniciativas y concretar actuaciones. En los aspectos singularmente de la FP la materia es lo suficientemente específica como para recabar recursos propios, en colaboración con las representaciones sociales y patronales.

9. En los niveles no obligatorios de ámbito superior

Reflexionar con los actores sociales sobre los valores morales y profesionales que deben sostener nuestro sistema educativo, universidades y centros de investigación para formar una mano de obra con el tipo de capacidades profesionales que solicitan nuestras empresas.

Este apartado merece un doc. Propio en él deben fijarse las condiciones de adaptación de las nuevas universidades, sus dimensiones, ofertas, recursos y objetivos a fijar en el futuro. No se podrán alcanzar éxitos sin contar no solo con la CRUE, sino con los Consejos Sociales de la Universidad , las representaciones sociales y patronales , para que en una amplio consenso se escalonen medidas , unas de ámbito académico, otras cíentífico, otras de participación social , etc..

10. Situar la educación al servicio de las personas

Debe ser el medio necesario para que los sujetos puedan llevar a cabo un tipo de vida que valga la pena ser vivida.

Debemos ser ciudadanos integrados en la vida política y social, es decir, con el objetivo de cubrir no solo la instrucción necesaria, sino con los recursos y habilidades necesarios para vivir en libertad, y ser responsables de la construcción de nuestras vidas.

Debe ser un principio básico de todos los anteriores. Debe inspirar todas las medidas e impregnar todas las propuestas. Es la base que debe inspirar al legislador, al gestor y al educador. Por ello debe haber una gran participación de objetivos por todos los protagonistas de la materia educativa. Es necesario verificar esto también, evaluarlo, ponderar en qué medida los objetivos sociales se desvían o necesitan adaptación a los nuevos tiempos manteniendo la esencia del sistema. Existen instrumentos actualmente para esto. Solo basta ponerlos a trabajar y decir qué se quiere de ellos.

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