La Energía en las Elecciones Europeas
por Carlos Dueñas Abellán
Ingeniero Civil y Ambiental, Torrent (Valencia) @cardueab

20140429-071748.jpgSe habla mucho últimamente de la energía aunque, por desgracia, lo más escuchado es el término de Pobreza Energética. No es un tema menor. De hecho, el origen de la Unión Europea tuvo como fundamento regular un mercado común de la energía y de la industria de los Estados miembros. La CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) fue el laboratorio de lo que sería la Comunidad Económica Europea y posteriormente la Unión Europea.

A nivel nacional, uno de los elementos que ha limitado el desarrollo económico de España ha sido la pobreza de recursos energéticos. Entre el 70 y 75% de la energía total que consume nuestro país se importa, debido, básicamente, a que nuestro país sigue funcionando a base de productos derivados del petróleo, tanto en el importante sector del transporte, como en la propia generación de energía eléctrica en centrales térmicas, a base de gas natural, gasoil, etc.

Que nuestro país es pobre en recursos derivados del petróleo contrasta de frente con nuestro impresionante potencial en energías renovables. Gracias al impulso dado por las políticas del ejecutivo de Jose Luis Rodríguez Zapatero, tanto en energía fotovoltaica, termosolar, como eólica, España, llegó a situarse entre los principales países del mundo en potencia instalada, compitiendo con potencias como Alemania, Estados Unidos, China o Japón.

A los pocos meses de la llegada del PP de Rajoy al gobierno, se adoptó la paralización de las energías renovables por medio de otro de sus decretazos, al igual que se ha hecho con la Ley de Dependencia, con la Reforma Laboral, y un largo etcétera. Se ha bajado rápidamente en el ránking de países impulsores de energías renovables, tal como ha ocurrido en otros indicadores sociales y económicos, con solo dos años y medio de desgobierno.

Cuando se compara las políticas energéticas del Partido Popular, con el ministro Soria y el presidente Rajoy a la cabeza, con las de otros como Alemania, sorprende que allí se haya ejecutado multitud de instalaciones fotovoltaicas o eólicas, cuando aquí se ha echado totalmente el freno de mano, hasta el punto de hacer inviables las que ya estaban en funcionamiento. Numerosos inversores (extranjeros y nacionales) están denunciando, de hecho, al estado español.

Puede aclarar algunos interrogantes el conocer que el ministro de economía y energía del país germano (además de vicecanciller) es Sigmar Gabriel, el presidente del partido socialdemócrata alemán, como consecuencia del pacto de gobierno actual. También fue Ministro de Medio Ambiente, Conservación Natural y Seguridad Nuclear de Alemania en el período 2005-2009.

Como afirman las asociaciones de fotovoltaica o eólica, con el abandono del apoyo del gobierno español a las energías renovables, se está perdiendo la oportunidad de aprovechar el potencial de unas empresas desarrolladas en España cuya competitividad y know-how están reconocidos internacionalmente y que se encuentran en una situación límite, viéndose muchas de ellas abocadas al cierre con la consecuente pérdida de empleo y riqueza que podrían generar para el país.

El PSOE, en la misma línea que el resto de socialdemócratas europeos, sale de la última conferencia con una mayor tendencia, si cabe, hacia el color verde. El verde de la ecología, de las energías renovables, de la reducción de emisiones de CO2… y de empleo verde.

Elena Valenciano, cabeza de lista del PSOE para las elecciones al Parlamento Europeo, se ha comprometido a impulsar y defender una Europa “más verde” y ha manifestado que la economía española “sólo podrá salir de la grave crisis actual incorporando plenamente criterios de sostenibilidad”.
El cambio empieza por las elecciones europeas. Para volver a hacer propias las políticas comunitarias en materia de Energías Renovables y Medio Ambiente y poder, así, volver a liderar aquellos sectores en los que España tiene importantes ventajas competitivas. Frente a la mayor parte de países europeos, España goza de mayor número de horas de sol, de beneficiosas condiciones para el uso de la energía eólica, y de recursos forestales que auguran para la biomasa un futuro prometedor.

20140429-071820.jpg

20140429-071833.jpg