1. Democratizar las instituciones europeas. Una parte de la crisis política solo se entiende por el papel que han jugado las instituciones europeas durante la crisis económica actual. Hay que aumentar el control y la transparencia también en Europa. 

  2. Mejorar la representación política, la participación ciudadana y la transparencia. Nuestra democracia ha mostrado algunos déficits, todos propios de sociedades tan avanzadas y tan exigentes como la nuestra, que hay que resolver. Entre otros, y para ser coherentes con el proceso de secularización de la sociedad española, se debe avanzar hacia el establecimiento coherente de la laicidad del Estado.

    3. Igualdad de las mujeres y hombres. En nuestras sociedades, las mujeres son el 50% de la población pero siguen sin disfrutar de plenos derechos de ciudadanía. Garantizar los derechos de las mujeres es el desafío más importante que tenemos. Garantizar una sociedad libre de violencia de género es un reto inexcusable.

    4. El combate y la prevención de la corrupción para recobrar la confianza. Una de las razones por las que la ciudadanía ha perdido la confianza en los partidos y en sus representantes es la aparición de numerosos escándalos de corrupción. Combatir esta lacra va a exigir de cambios que los y las socialistas queremos liderar. 

    5. La igualdad en la diversidad. En toda sociedad existen numerosas minorías étnicas o religiosas, y poblaciones de distintas orientaciones sexuales o identidades de género que no han visto reconocidos sus derechos en igualdad de condiciones con el resto. A pesar de los avances durante gobiernos socialistas, debemos seguir caminando en cuestiones como la memoria histórica o la igualdad de trato y la no discriminación. 

    6. Partidos Políticos renovados para un tiempo nuevo. La democratización interna de los partidos y el aumento de su transparencia son objetivos necesarios si queremos alcanzar un mayor control sobre el actor más importante en una democracia representativa. 

    7. Un gobierno abierto que garantice una mayor participación y transparencia. La revolución tecnológica no solo permite abrir nuevos canales de participación ciudadana, sino que además nos va a exigir una mayor transparencia de las instituciones. 

    8. Una administración pública más moderna. Tras el impulso que realizamos los y las socialistas a nuestra administración pública consideramos que es necesaria una nueva etapa de reformas. Para ello necesitamos recuperar el prestigio de la función pública y liderar los cambios para establecer una administración púbica moderna, transparente, eficiente, eficaz y al servicio de la gente. 

    9. Un nuevo poder local como garantía de cercanía a la ciudadanía. Los ayuntamientos son la administración más próxima a los ciudadanos y ciudadanas. Por ello, un poder local más democrático y mejor financiado son condiciones necesarias para prestar servicios públicos de calidad. 

    10. Una sociedad más justa y más segura. Para el partido socialista la seguridad es la garantía de la libertad. Una justicia eficiente y de calidad es fundamental para la defensa de los derechos y las libertades.