Compañeros y compañeras del Psoe, soy uno de esos afiliados a este partido, que quizás lo sea por herencia familiar, yo creo que lo heredé de mi abuelo, pero con el paso del tiempo, de los líderes de este partido y de la mediatización que he sufrido todos estos años por unas televisiones corruptas y vendidas al Partido Popular, me encontraba un poco “bajito de defensas socialistas”, me encontraba con síntomas vírico-políticos que me hacían estar reticente a mi deriva política. Me encontraba crítico, más bien criticón con todo aquello que mi partido hacía. 

Pero llevo unos días, en los cuales veo al partido socialista muy activo, trabajando para lo que siempre hemos hecho desde que se fundó clandestinamente en Madrid, el 2 de mayo de 1879, y eso no es otra cosa que luchar y trabajar por los intereses de todos los españoles y españolas. 

Quizás estos días me está atacando San Valentín político, ese día en que las parejas de enamorados expresan su amor y cariño mutuamente, en algunos países se conoce como día de los enamorados y en otros como el día del amor y la amistad, pero esta vez en un plan político en mi caso, es decir, quiero volver a sentir por mi partido ese algo que sentía, que me hacía confiar en él, que me hacía vibrar, etc. Y estos días viendo como se está dejando la piel para llegar a conformar un gobierno, llegue o no a conseguirlo, me refuerza en la senda de que apostar por este proyecto vale la pena. También hay que recordar que en este día es común la tradición de regalar rosas a aquellas personas a las que se tiene un afecto especial, una rosa socialista en este caso.


Jorge Escamilla es militante de la agrupación socialista de Martim en Valencia.