El documento de propuestas para mejorar la acción y organización del partido presentado por Francesc Romeu y previamente conocido por Ximo Puig es un documento oportuno y necesario y que manifiesta lealtad, por encima de todo, al partido. Un PSPV que corre el riesgo de desdibujarse y perder su identidad por la falta de coherencia de su dirección política. Una dirección política incapaz de empatizar con su propia militancia.

 Parece que estamos a las puertas del próximo congreso, tal como apunta el secretario general, probablemente antes del verano. Y ya se pretende etiquetar al partido renovado, de socialdemócrata y valencianista. Si de etiquetas se trata, Podemos se define ahora como socialdemócrata y Compromísencabeza la bandera del nacionalismo valenciano.Muchos nos sentimos sencillamente, socialistas, y no encontramos término mejor para definirnos. 


Para el Partido Socialista, desde el principio de la transición, la solidaridad de clases en todo el estado y la defensa de las autonomías no se contradecían. Posiblemente la renovación profunda más que en las etiquetas ideológicas debe estar en la forma de llevar adelante el trabajo político y en el instrumento, que debe ser un partido fuerte, autónomo y de estructura más abierta y democrática en el que se compartan las decisiones y se dé protagonismo a la militancia

Las diez propuestas presentadas por Francesc Romeu son un acto de profunda lealtad hacia la militancia  y hacia todo el partido. Porque necesitamos auténtica lealtad y no adhesiones inquebrantables. Pero ser leal no se contradice con algo tan necesario como decir la verdad. Nadie puede ofenderse cuando de lo que se trata es de fortalecer el socialismo valenciano. Y el socialismo valenciano no son las instituciones que gobernamos en coalición con otras fuerzas políticas. 


El socialismo valenciano necesita como se dice en las medidas, un partido dinámico y bien organizado que dé mucho protagonismo a alcaldes, alcaldesas, concejales y concejalas y al conjunto de la militancia, organice la agenda, la estrategia electoral y la comunicación interna y externa. 


Por otro lado es muy importante no olvidarse de nuestro electorado. El partido socialista es, ante todo, el partido de los trabajadores y trabajadoras y de la mayoría social de progreso. Eso no está reñido con la defensa del País Valencià y de una estructura federal para España. Lamentablemente algunos partidos no sólo diseñan estrategias electorales y estructuras organizativas que les llevan a la derrota sino que, peor aún, perseveran en ellas una vez constatado su fracaso.


El debate enriquece y, frente a la inacción actual del partido, es urgente revitalizar el socialismo valenciano. No persistamos en estrategias suicidas para que se salven unos cuantos a costa de la organización. Es la hora de la acción. Es la hora del partido.


Miguel Ángel Esteve es miembro del Comité Nacional del PSPV-PSOE