rajoy frivolo institucional

La situación política en España empieza a ser un espectáculo que nos aburre y nos abochorna a todas y todos los españoles. Estamos a la espera del ejercicio de las responsabilidades de unos y otros, y mientras, nos encontramos con juegos personalistas que no ayudan a mejorar la confianza en los políticos, la política y el normal funcionamiento de las instituciones.

Yo, que he pedido altura de miras a mi partido pensando en los intereses generales del país y no de los partidos y las personas, también pido que aquel que ganó las elecciones ejerza su máxima responsabilidad empezando por respetar la Constitución y las normas del juego democrático.

Y si Rajoy (que habrá ganado las elecciones, pero muy lejos está de la mayoría absoluta) no sabe, no puede o no quiere estar a la altura, debe irse y dejar que las negociaciones políticas de alto nivel, de altura histórica y futuro del país se desarrollen y se den con la claridad y normalidad que esperamos, deseamos y pensamos. Porque las y los ciudadanos no somos tontos, no se nos puede engañar en enredos de juegos trileros como si fuéramos simples espectadores.

Lo que nos interesa es saber para qué este nuevo gobierno, quién o quiénes se van a sentar en la mesa a negociar y  qué medidas, qué acciones políticas y reformas van a pactarse en beneficio de todos y qué leyes y acciones van a rectificarse, modificarse o anularse y en qué calendario; Cuáles son los grandes pactos para el corto, medio y largo plazo para España. No nos interesa el reparto de sillones basados en egos personales y tacticismos puntuales. Necesitamos saber qué cargas van a asumir los que quieren ocupar cargos.

Urge la política grande, los políticos grandes, los liderazgos grandes, con valentía, gallardía, inteligencia y capacidad pedagógica. Sobran intereses personalistas, partidistas y cortas miras. Es urgente que todos se pongan a la altura, con respeto y consideración no a sus intereses puntuales, si no a los intereses de todas y todos los que somos los verdaderos protagonistas de este país.

rajoy frivolo institucional