​Estamos en época de reflexión. Los acontecimientos que se han dado los últimos días no hacen más que acentuar y dejar más clara si cabe éste hecho. Pero no nos engañemos, no es algo reciente.

El PSOE es una institución política que ha sido referente en España durante más de cien años. Por momentos ha sido clave en la transformación social del país donde vivimos, una sociedad necesaria para impulsar a las personas y darles voz y poder para avanzar y hacer del lugar donde vivimos un sitio mejor.

Yo soy una persona joven, tanto dentro del mundo político como fuera de él. Y no puedo dejar de sentir que los últimos acontecimientos no han sido si no la gota que ha colmado un vaso que llevaba mucho tiempo al límite y que nadie supo parar. Siento predilección por el partido del que soy militante y al que defiendo, pero no me gusta el rumbo que se ha ido tomando durante los últimos años. Siento que el PSOE no es ya ese partido que ilusiona a la gente, que les hace moverse y luchar. Porque, no nos engañemos, el PSOE es y ha de ser un medio para las personas, un medio social para luchar por nuestros derechos e intentar construir un mundo mejor, que no es otra cosa que la definición a mi parecer de “hacer política”.

A mi me duele salir a la calle con mis amigos y no ver ese entusiasmo. Parece que poco a poco estamos dejando morir a esa ilusión por la política. Quizás, y sólo quizás, estamos dejando de ser atractivos a los ojos de la gente que al fin y al cabo acabará moviendo los hilos, la gente joven. ¿Por qué no intentamos adaptarnos? Son nuevos tiempos, nuevas formas de comunicar, moverse y reivindicarse. Y necesitamos que el PSOE recapacite, se renueve y empiece a ser ese partido fresco, atractivo y que se muestre a la gente como una forma de cambiar lo que no nos gusta.

El “juego” de la política trata sobre convencer, no sobre vencer. No a cualquier precio, no bajo cualquier concepto. Y por desgracia, hoy día hay cada vez menos gente convencida, menos gente creyendo la política. Entre la gente veo entusiasmo, pero sin un gran medio que les guíe, es una fuerza que caerá en saco roto. Y yo quiero que ese medio sea el PSOE. Encontremos vías en las que unir y sumar, nunca restar. Porque la fuerza de un pueblo está en la unión, y siento que mi partido es la mayor vía para unir a la gente. Esa es mi reflexión, la que compartirán muchos de los militantes de mi partido, supongo. Y sólo necesitamos olvidarnos del pasado. No podemos seguir renegados jactándonos del gran camino que nos ha llevado hasta aquí. Pensemos como si acabásemos de fundar el PSOE.

Sergio Herrero, Torrevieja