El PSOE esta atravesando en estos momentos una situación delicada internamente, situación que viene dada por los malos resultados obtenidos en las últimas convocatorias electorales, donde hemos obtenido unos resultados a cual más “histórico” , no por bueno sino todo lo contrario, por muy malos. Esto ha derivado en que hoy nuestro Partido este dirigido por una Gestora, que ha de transitar hasta la convocatoria de un Congreso, que por las fechas será Ordinario, pero antes parece que convocará una Conferencia Política, para definir creo yo, dos cosas: que políticas a medio y largo plazo queremos desarrollar y ofrecer a la ciudadanía, para que esta, pueda planificar su plan de vida, dentro de los parámetros de bienestar social y de igualdad y oportunidad, ya que estos dos conceptos van unidos. La otra cuestión que tenemos que hacer los socialistas, es definir claramente que PSOE queremos para este siglo XXI. Sin un Partido fuerte y sin un discurso potente y claro hacía la ciudadanía, nada de lo que hagamos servirá para salir de la actual situación, aunque hoy empezamos a estar un poco mejor que hace unos meses.

Es el momento de la política y no de los personalismos, quiero recordar una frase de Ramón Rubial, que fue Presidente del Partido: “Primero el pueblo, después el Partido y por último yo”; frase que algunos y algunas parece que no se aplican y están más por sus intereses personales que los de la ciudadanía, necesitada de nosotros los socialistas. Nuestra preocupación y por su puesto la mía ahora, no es el “quien, sino el como”. Sin el como no puede llegar el quien.

No podremos tener un secretario/a general, que lo elegiremos por votación directa los y las militantes, que no ofrezca las garantías de aceptar y defender aquellas resoluciones que se adopten en Conferencia Política o en el Congreso Federal; las personas deben ir acompañadas de “proyecto político” y no de resentimientos contra nadie, para optar a liderar este gran Partido; me da igual quien sea, somos del PSOE y no de unos u otras, eso lo decidiremos con la libertad que el Partido nos dio para la elección de secretaria/o general, en el momento toque. Ahora toca definirnos como Partido y definir lo que somos capaces de ofrecer a la sociedad para las tres próximas décadas. La sociedad nos espera.

Soy claro defensor de que es el momento de cambiar el orden a la hora de elegir los distintos Órganos del Partido, comenzando de abajo hacía arriba, es decir, primero la elección en las Agrupaciones Locales, luego los congresos comarcales (caso PSPV-PSOE), congresos provinciales, congresos nacionales o regionales, para llegar como final de los procesos de renovación, de todos los órganos del PSOE al Congreso Federal. Esto evitaría el condicionamiento que ahora existe al empezar por el Congreso Federal hacía abajo.

Otra de cuestiones que habrá que plantear y renovar, son los medios de control a la Secretaría General y por ende a la Ejecutiva, ya que aunque el secretario/a general es elegido/a por votación directa de los afiliados y afiliadas, esto no es un cheque en blanco a cuatro años vista; habrá que pasar de que el control y aprobación de la gestión de las ejecutivas, no solo una vez al año, sino como mínimo dos veces al año, es decir cada semestre, no olvidemos que el Comité Federal es el máximo Órgano del Partido entre Congresos.

Reitero ahora no es momento de personalismos, ni de resentimientos, es la hora del PSOE, de definir las políticas que tenemos que ofrecer a los ciudadanos y ciudadanas y una vez definido esto, que es el como, decidiremos después el quien.

 

Rafa Sanchis. CEC- València-Ciutat