Francesc Romeu, blog laico

Un elemento básico para el desarrollo personal en toda sociedad es la libertad; empezando por la libertad de conciencia, sin dogmas impuestos o creencias que condicionen nuestra vida.

El laicismo, no es un sentimiento anticlerical, es una concepción de vida que se basa en la libertad del individuo, en la elección personal de su plan de vida.

Ser libres supone no tener que rendir pleitesía a dogma o estereotipo alguno. Ser libres es poder optar en la elección de nuestra forma de vivir, desarrollarse plenamente en convivencia con respeto a los demás y a uno mismo.

El Estado no tiene que apoyar, ni estar sujeto ni sometido, ni directa ni indirectamente, a confesión religiosa alguna por muy histórica que ésta sea. Los acuerdos y concordatos de privilegios se han de erradicar. La libertad del Estado ha de permitir a los ciudadanos no verse sujetos a credos impuestos y, sobre todo, sin haber expresado voluntad de ello.

La educación debe ser libre, gratuita, universal y de calidad; garantizando una convivencia sin sometimientos y sin sectarismo. Laicidad para la libertad.

En la próxima reforma constitucional es urgente incorporar el laicismo como un criterio central, como un valor junto a la libertad, la justicia y la solidaridad. Un nuevo modelo social e institucional en España en el que la libertad y la laicidad sean protagonistas.

  1. Nuestra Constitución consagra el principio de aconfesionalidad con respecto a la religión y el Estado. Aconfesionalidad y laicismo no son sinónimos. Un Estado aconfesional es aquel en que no existe una religión oficial. Un Estado laico, Francia, es aquel en que la religión y sus manifiestaciones no forman parte de lo público. Además de la aconfesionalidad, España tiene los Acuerdos Estado Español y la Santa Sede, de 28 de julio de 1976, preconstitucionales, que, en la práctica, hace que la religión católica sea la preponderante del Estado español.
    A mi entender, la laicidad del Estado español debe formar parte de una futura constitución. Y, por supuesto, revisar sustancialmente los Acuerdos con la Iglesia católica.

  2. Agradezco profundamente que alguien joven y dentro de la estructura orgánica del PSOE aborde con seriedad uno de los problemas estructurales que sufrimos los ciudadanos. Desde el respeto, a la generación que tuvimos que pactar un acuerdo de mínimos que nos fuera suficiente de salir de aquella criminal dictadura que llevaba cuarenta años, ha llegado el momento en que se reactive la reflexión para avanzar a una sociedad más justa y racional… Está muy bien que sean los dirigentes jóvenes del PSOE los que impulsen el debate para la nueva sociedad.. Ánimo y a la lucha. Saludos socialistas

    • Gracias Justo. No podemos renunciar a nuestro principios y menos a aquellas opciones que participan de fomentar la libertad sin dogmas de ningún tipo sobre las conciencias. Laicismo para la libertad y la igualdad. Un abrazo. FR

  3. César says:

    Me gusta la opción que planteas Francesc, laicismo, sin necesidad de anticlericalismo. Nos encontramos con el escollo de la aconfesionalidad de la Constitución, y de los acuerdos con la Santa Sede, pero todo puede ser revisado Como creyente reivindico la opción del laicismo, que cada uno crea en lo que quiere como ocurre en EEUU, pero ninguna religión puede ser la del Estado como en el caso de Inglaterra, donde el jefe del Estado es además jefe de la Iglesia. Creo que “Cristianos Socialistas” se ha manifestado a favor del laicismo.

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