«La gente protesta en las calles porque los partidos han dejado de escucharla»

El vicesecretario general del PSPV, Francesc Romeu, rompe esquemas con su libro ‘Hasta aquí hemos llegado. Propuestas para cambiar la realidad’, un ensayo que pretende que sirva de base a la conferencia política que los socialistas tendrán en noviembre. Se confiesa partidario de una España federalista y no duda en poner en cuestión las estructuras del Estado. Romeu lo tiene claro, el modelo es otro más parecido al francés en cuestiones sociales o al alemán en la articulación de los territorios y destaca que en un cambio de época como al que asistimos no está de más plantearse mecanismos de democracia directa, la laicidad, la modernización del Estado del Bienestar o revisar el modelo económico.

– ¿Era necesario un libro como éste?

– Si, de cara a repensar el socialismo del siglo XXI en la conferencia política que tendremos en noviembre empecé hace tiempo a recabar propuestas que signifiquen lo que debe ser el PSOE de los nuevos tiempos y decir las cosas claras sin discursos enlatados. El por qué somos una alternativa de gobierno y hacer propuestas en aquellos ámbitos que yo creo que son revisables, las instituciones, la sociedad y la economía.

– ¿Son demasiado rompedoras sus propuestas?

– Pienso que no, son de debate, pero es necesario hacerlas y baso la necesidad en que las instituciones puedan basarse en la democracia y en la igualdad y, sobre todo, que la gente pueda participar más, pedir más referéndums o que el Defensor del Pueblo se elija directamente puede ser radical, o que el Fiscal General no dependa del ministro de turno, pero después de 35 años de Constitución ésta necesita reformas que, o pasan por darle poder al ciudadano y que no vote cada cuatro años, o seguirá sin darle confianza a la gente.

Suena a un modelo muy francés, muy revolucionario.

– Si, pero es que hay cosas que allí no están nada mal y no hablo de la Jefatura de Estado por problemas en la Casa Real, sino que quiero un sistema de más democracia, igualdad y libertad, y eso es un sistema más republicano, un modelo de convivencia. Hay valores que aprobamos en el congreso del PSOE de Sevilla, abrir el partido a la gente con primarias a la francesa y que no solo se dé la endogamia interna y que haya más participación. Puede salir bien.

– ¿Cambiar del todo el concepto actual de la política?

– Y el de los políticos. O volvemos a ser servidores de los ciudadanos y estamos en la calle, y si el político no baja del coche, mal vamos. Que el ciudadano te pueda premiar, votar y castigar. Por eso hablo de desbloquear listas y no solo de primarias internas, de lo que soy partidario. También de que la gente te pueda exigir, que para eso los representas. O volvemos a eso o no salimos de la desafección actual de la sociedad con ellos.

Ahora la calle solo la pisan los ciudadanos para reclamar derechos.

– Es una de las cosas que debe mirar mi partido, qué está pasando. La primera que creo que es la sociedad la que cambia el partido es ahora y no al revés. El partido debe ser un instrumento para los ciudadanos y la gente se articula, la marea verde, la naranja. Las quejas están en la calle con diversos colectivos, cada cual con sus reclamaciones, pero no a través de las estructuras del Estado, ni partidos, ni sindicatos porque se ha dejado de escucharlos. Los colectivos buscan otras fórmulas de comunicación, de protesta, la calle… Lo que veo es que los partidos no son ya instrumentos útiles y nuestra obligación es volver a que seamos útiles. O devolvemos al pueblo su capacidad de elegir, y votar cada vez más y mejor, o mal vamos. No digo que haya que hacer como en Suiza, pero los derechos de la gente, reformas de calado, estructuras del Estado… La gente debe opinar. ¿Por qué hay que tener miedo a eso?

Habla de caída libre del PSOE...

– Hay que cambiar el ánimo de la gente y ofrecer ideas claras, que no valen medias tintas, que si eres republicano o si apuestas por este modelo económico, que lo sepan. Y creo que podemos hacer una renovación del socialismo para este siglo acorde con la sociedad real.

Propone repensar la Jefatura del Estado.

– Mi opinión es que cualquier ciudadano pueda presentarse a Jefe del Estado. Yo soy republicano y defiendo ese modelo, pero mientras sea el Rey hay que ver el modelo actual, las responsabilidades, todo regulado y clarificado. Mi partido en 137 años se ha caracterizado por proponer, innovar y transgredir y cosas que parecían imposibles las puso encima de la mesa aun a riesgo de perder elecciones. El matrimonio entre personas del mismo sexo y que la gente conviva con quien quiera era una provocación, con obispos manifestándose, y ahora no pasa nada. Ésa es la vía, seguir con propuestas que abran debate.

También pide acabar con duplicidades del sistema del Estado.

– Tantas administraciones gestionando los intereses del ciudadano son inviables, insostenibles y caras, dinero que se puede dedicar a otras cosas. Hay que fijar con una reforma constitucional: saber quién hace qué y propongo revisar las diputaciones antes que los ayuntamientos. El estado federal debe fijar las funciones del Estado, autonomías y ayuntamientos.

– ¿No queda claro con la Constitución?

– No. Porque el modelo de hace 35 años ha cambiado. Los sistemas fiscales, quién es competente en qué materia…

Pues a ver dónde se va a meter tanto político si prospera su tesis.

– Tanto alto cargo como tiene Fabra, 147 que cuestan treinta millones, se pueden quitar y usar ese dinero para otras cosas. Y si quitamos el Senado pues te ahorras otros 55. Se puede llevar a políticas de empleo, pero creo que la política no es una profesión y la estructura política del país a los ciudadanos no les importa nada, con la crisis que hay, y no se puede mirar a otro lado.

– ¿Una reforma judicial es factible?

– No hay separación de poderes real, se nombra por el Gobierno al Fiscal General y que lo vote a la gente y estos den cuentas al pueblo y que se modernice de una vez y sea ágil.

– Y limitar mandatos.

– Y separar las elecciones legislativas, con listas abiertas y desbloqueadas, y que cada cual elija a quien considere mejor, que cada uno jerarquice, y evitar la endogamia de los partidos.

También quiere un sistema educativo más moderno y el laicismo.

– No soy anticlerical pero hay que revisar los acuerdos con la Iglesia y que pague impuestos. Las cuestiones educativas deben ser el pilar esencial, formar personas y cambiar la cultura del fracaso desde la escuela. Es el sistema angular de una sociedad y que debe haber pactos de Estado para estructurarla por encima de intereses de partido, porque son el futuro del país.

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http://www.laverdad.es/alicante/v/20131006/orihuela/gente-protesta-calles-porque-20131006.html

  1. antonio moriel says:

    Un ejemplo a seguir. Totalmente de acuerdo. Este es el socialismo del futuro.

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