Durante casi dos años todo lo que hacía el gobierno de Rajoy se sustentaba en pretextos comunicativos: cuando no era por la crisis, era por la herencia de Zapatero o por culpa de las medidas de la Unión Europea.

Pero en pocas semanas, la careta se les ha caído de golpe mostrando la peor cara de una derecha política que gobierna con su rodillo y pretende imponer un sistema social, económico y político que elimina derechos y libertades y retrotrae a épocas que todos pensábamos ya superadas.

Reforma laboral contra los trabajadores; eliminación de la educación pública y de calidad con la LOMCE y la eliminación de becas y la segregación por sexos; privatización de la sanidad pública incorporando el copago sanitario; cierre de RTVV; ley de “represión ciudadana” para amordazar a la sociedad; erradicación de toda política que ayude a la igualdad de oportunidades y posibilidades; nueva regulación restrictiva del derecho a la huelga; sometimiento a los intereses de los poderosos; amenazando el sistema público de pensiones buscando la privatización del sistema; insulto a las víctimas del franquismo…

Todo en los dos primeros años de legislatura. En su cronograma, es lo que toca hacer: imponer la ideología de la derecha, establecer sus fórmulas cuanto antes, sacar a la gente a la calle ahora y así, trabajo hecho para intentar vender en los próximos dos años, antes de las elecciones, que la economía crece y que mejoran las perspectivas para presentarse así a las elecciones del 2015.

Pero fallan. Se enfrentan a una sociedad ya formada, preparada e informada. Una sociedad cansada de insultos y burlas que no olvida ni olvidara los atentados contra los derechos, contra la libertad, contra la convivencia común pacífica. Se equivocan si piensan que llevarnos al pasado se olvidará en el futuro. Se equivocan porque tratan con una sociedad dinámica, que no va a permitir más insultos, más ataques y más humillaciones.

Frente a ese modelo de represión, corrupción, recortes e insultos se alza in mas fuerza y necesidad que nunca una alternativa socialista fuerte que de pone al lado de la gente para parar los desprecios de la derecha y volver a poner a la gente en el centro de la acción política, recuperando los derechos y mirando a un nuevo futuro que olvide el negro del PP, negro de tierra quemada.

Hay que poner punto final al PP aquí y allí y eso es hoy más urgente y necesario que nunca. Poner punto final al PP valenciano es romper la médula espinal del PP de España. Y en eso estamos por responsabilidad, convicción y compromiso personal y político más ahora que nunca.

20131130-213401.jpg

20131130-213426.jpg

  1. Juan Carlos Payo Rey says:

    Como siempre, Francesc, das en el blanco!
    Me quedo con el cuarto párrafo. Ahogamos económicamente a la ciudadanía (con argumentos falaces), tratamos de adoctrinarla idelógicamente (por medio de la ¿educación?), la castigamos con la pérdida de empleo (reforma laboral ignomiosa) y por fin, castigamos la libertad.
    Esta derecha retrógada, salvaje y fascista, nos tendrá de cara.
    Las y los socialistas sabemos de luchas por la libertad, la fraternidad, la igualdad, el derecho social, la clase trabajadora ….
    Ahí estaremos!!

  2. Carol García says:

    Estamos viviendo una época post franquista, todo lo que relatas trae reminiscencias de una época oscura que sólo debería ser recordada para no repetirla ni emularla, la ley de represión ciudadana es la gota que calma el vaso, primero te quitan los derechos y luego coartan tus posibilidades de protestar por ello, necesitamos dirigentes valientes como tú que les paren los pies, adelante!

  3. Certero como siempre Francesc, espero que pronto haya cambio en Valencia y esa bonita comunidad pueda recuperarse de la gestión de estos gestores de pacotilla que han quebrada su economía.

Comments are closed.