EL PSOE, REFERENTE  ELECTORAL Y SOCIAL.

 

La derrota  comporta siempre una inflexión en las espectativas que nos hemos trazado, y suele ir aparejada de una reflexión, en la línea de aprender de los errores.

Las elecciones municipales y autonómicas de 2016 fueron una dulce derrota, menos votos aunque mayor poder institucional, y las del 20 D llevan camino de serlo si finalmente Pedro Sánchez llega a ser investido presidente del gobierno.

En esa tesitura, dos preguntas me asaltan, la primera es dónde queda la reflexión, la segunda qué objetivos nos hemos marcado como organización para volver a ser referente electoral y social.

En este mundo tan globalizado no se puede mantener la distancia, las consecuencias de nuestras acciones/inacciones acaban llamando a nuestra puerta. El PSOE, considerado como una herramienta de progreso de y para la sociedad, ha de imbricarse en el tejido social, ha de participar de la solución a los problemas y compartir los logros que nos marcan el camino. Pero llegar a soluciones económica y socialmente útiles exige discusión y ajuste , exige debate  de  informes técnicos objetivos, exige ubicarlas  en un tiempo y un lugar concretos, exige compartirlas con los usuarios finales para que las asuman como propias y no como impuestas. No basta con tomar decisiones desde algún despacho más o menos cercano, o ejecutiva local o federal, ni que el sanedrín esté formado por mentes preclaras. No basta. Simplemente todos los actores han de estar en escena.

La crisis de los refugiados es un buen ejemplo, todos nos llenamos la boca con la defensa de los derechos humanos  y la sociedad europea se pone  de perfil, cuando no en contra,  en la aplicación de medidas de integración. Las consecuencias, unas son inmediatas dolor y muerte, otras son diferidas en el tiempo, pero llegarán…

En segundo lugar la sociedad española ha depositado una gran confianza en el PSOE al permitirle gestionar a través de concejales y diputados, muchas instituciones. Personas que, sin lugar a dudas, lucharán con ahínco por los grandes objetivos que tenemos por señas de identidad. Pero somos una organización, definida por unos objetivos y unos medios, y que queremos que se identifique por una coherencia y una unidad de acción en el gobierno.

Nuestra organización ha de hacer un gran esfuerzo en el proceso de estudio, evaluación e implementación de prácticas y estrategias de gestión, especialmente en el ámbito municipal, que identifiquen las instituciones gobernadas por los socialistas y las conviertan en referentes. En una organización no funciona el “laissez faire”, son términos antagónicos. Las estrategias de calidad deben ser difundidas, conocidas y aplicadas, adaptándose a la especial idiosincrasia de cada territorio. Y la formación de los actores ha de caminar al unísono, para asegurar rigor en el funcionamiento y resultados positivos en la evaluación.

Este  2016 será un año de inflexión para la sociedad española, y también para el Partido Socialista Obrero Español. Deseo fervientemente que nuestra organización sea capaz de aglutinar toda la sabiduría de 135 años, el inmenso capital humano disponible y todas las sinergias posibles, en favor de la sociedad española.

 

J. Enric Escuder es miembro del Comité Nacional PSPV-PSOE