Romeu: «Abstenerse para permitir un Gobierno no tiene por qué ser ningún regalo a Rajoy»

 

«Igual el PSPV necesita un secretario general distinto a Puig para seguir vivo más allá de la Generalitat»


«No me gusta la sensación de ser los que acompañamos a Compromís cuando tenemos más votos y más diputados.

 

Número dos del PSPV y voz crítica con la decisión del socialismo valenciano de pactar con el populismo, ha apostado abiertamente por que Pedro Sánchez permita gobernar al PP a cambio de ciertas exigencias programáticas.

En su último artículo en su blog personal, apostaba por permitir al PP gobernar con una abstención del PSOE a cambio de dirigir su gobierno con exigencias programáticas. Una postura que, al menos en público, no han expresado muchos de sus compañeros.

Bueno, sí se ha expresado. No soy ni el primero ni el único que hace esa reflexión. Es verdad que le corresponde a Rajoy intentar formar Gobierno con las distintas alianzas que le permita la aritmética del Parlamento. Ahora bien, si después de ese trabajo que le corresponde a Rajoy, no consiguiera por los nacionalistas o por lo que sea formar Gobierno, sí considero que el PSOE tiene que estar a la altura de las circunstancias que exige el momento. No es ningún regalo, ni hay ninguna voluntad de que gobierne Rajoy, como comprenderá, pero el resultado electoral es el que es, y tenemos la obligación, como partido de Estado y alternativa real de Gobierno, de estar a la altura.


Mucha gente en su partido, incluido Pedro Sánchez, identifican una eventual abstención con «apoyar» a Rajoy. ¿Es lo mismo?

No fue así cuando González participó en los Pactos de la Moncloa con Suárez, ni con Zapatero cuando ofreció a Aznar, que tenía mayoría absoluta, tres grandes acuerdos de Estado. El PSOE es un partido serio, de liderazgo y que es la alternativa real, porque así lo han dicho 5,4 millones de españoles cuando todos nos daban por muertos. Se trata de participar de acuerdos programáticos que interesen al conjunto de la ciudadanía. Yo no pienso que haya que regalarle nada a Rajoy, sino participar de unos acuerdos que reconduzcan muy sustancialmente la política del PP, que obviamente no es la nuestra ni lo será nunca, pero por encima de los tacticismos están los intereses de los españoles. Y ahí es donde se le pide altura de miras al PSOE.

 

¿Y ve factible un intento de Gobierno alternativo de Sánchez con Podemos y nacionalistas?

 Me parece una locura. Igual que cuando aquí se planteó una lista conjunta con Podemos, Compromís, Izquierda Unida y no se quién más. Yo creo que el PSOE no es un partido para estar a expensas de advenedizos salvapatrias. Somos un partido histórico que ha gobernado España durante más de 20 años. La gente espera algo más que tacticismos puntuales, y ya vimos los engaños de Podemos en la constitución de la Mesa con su propuesta alternativa de presidente. Esta nueva política al final es la más vieja.

 

¿Este discurso tiene un respaldo, digamos, amplio en su partido, o lo sostienen solo algunos dirigentes?

 Podemos venía a asaltar los cielos cuando lo que quería era asaltar Ferraz. Y se han dado cuenta de que han perdido 1,2 millones de votos, quizá por haber resucitado a Anguita. Y hoy no tenemos un presidente socialista por culpa de Podemos. La gente tiene que ser sensata y las posturas tienen que estar claras, el PSOE es un partido de liderazgo, alternativa al PP, no tenemos que estar a expensas de ninguna estrategia de nadie. Y eso significa ofrecer inteligencia, valentía, gallardía y pedagogía, que son los cuatro pilares del liderazgo. Si no, estaremos siempre a expensas de los demás.

 

Llevan un año de Gobierno en la Comunidad Valenciana y, aunque en junio mejoraron ligeramente, lo cierto es que no han convertido el Gobierno en votos. ¿Por qué?

 No puede verse como positivo que hayamos perdido un diputado por Alicante y todos los senadores. Algo no va bien. Nosotros hemos vivido tripartitos en Cataluña, en Aragón, pentapartitos en Baleares… y el resultado en las siguientes elecciones ha sido desastroso. Mire cómo está el PSC. Aunque es cierto que la Comunidad Valenciana necesitaba un cambio de gobierno, otra forma de gestionar que ya se está notando a pesar de la catástrofe económica que heredamos, me inquieta que el PSOE no está rentabilizando el pacto. Ya no electoralmente, sino en la acción política. No me gusta la sensación de ser los que acompañamos a Compromíscuando tenemos más votos, más diputados y la Presidencia de la Generalitat. El presidente debe tener la iniciativa y el protagonismo político que le corresponde, y que yo creo que ahora no tiene.

 

¿Y eso es una cuestión de carácter? Quiero decir, ¿es porque el partenaire es Mónica Oltra?

 No lo sé. Lo que sé es que en una negociación participan, en este caso, tres socios, por eso creo que Podemos debería decidir si entra o sale. Y mientras, es una cuestión de dos socios, en la que cada uno tiene la fuerza que tiene y resulta que el mayoritario somos nosotros. No es un problema de la actitud del socio, sino de los dos. Creo que tenemos que aclararnos. Una de las cosas que menos me gusta de este Gobierno es el «mestizaje». Porque al final da la sensación de que nadie sabe quién gobierna y quién decide. Ejercer el liderazgo no es una cuestión de carácter, sino de creerse que realmente somos la alternativa real en la Comunidad Valenciana.


Otro mensaje que ha lanzado en los últimos meses es su preocupación porque el PSOE se estuviera diluyendo en «nacionalismos vanos».

 No, el partido se está diluyendo por su falta de acción política. Aquí la secretaría de Organización ni está ni se la espera. Y lo que necesitamos no es solo ejercer la acción política desde el Consell, sino mantener la acción del partido marcando directrices y posiciones, y prestando apoyo a todo el poder municipal que tenemos. Los grandes abandonados hoy son nuestros alcaldes y concejales. Me preocupan las «entesas», aquel experimento que se quiso plantear para el Senado para ir con Compromís y Podemos. El electorado del PSOE no es nacionalista, ni el PSOE tampoco. El cupo nacionalista lo tienen otros. Para defender tu tierra, tu cultura o una financiación justa no hace falta ser nacionalista, sino sensatez. Exigirle al Gobierno nacional, sea del color que sea, lo que es justo y necesario para los valencianos. Diluirnos en socialdemocracias valencianistas que nadie sabe exactamente describir transmite que estamos ofreciendo un paraguas a un entendimiento nacionalista del que, desde luego, el PSOE no forma parte.

 

¿El pacto con Compromís está desnaturalizando al PSOE?

 No lo se, seguramente. Pero insisto, la acción de Gobierno tiene que ser una acción clara, donde el presidente tenga el protagonismo porque para eso es el presidente y representa al socio mayoritario. A mi me parecía necesario firmar los acuerdos que hicieran falta para sacar al PP de las instituciones después de 20 años. Pero una cosa es eso y otra que en 2019 el PSOE se tiene que volver a presentar a las elecciones. Y lo tiene que hacer en solitario, no con ningún paraguas nacionalista.


¿Quiere decir un «Junts pel Sí» valenciano?

 Exactamente. Además, eso ya está inventado. Existe el PSI, y quien quiera se puede ir con ellos. El PSOE es un partido para ganar y liderar, y ser protagonista y partícipe de la vida de la gente. No para estar dentro de «valencianías» que nadie acaba de entender y que no forman parte de nuestro ideario ni nuestro programa.


Una vez que se forme Gobierno se abrirá el proceso de congresos para renovar liderazgos. Hay quien, como el secretario del PSOE de Alicante, David Cerdán, consideran que Puig no debería seguir como secretario general para diferenciar partido y Gobierno. ¿Usted está en esa posición?

Bueno, el primero que dijo eso fui yo, pero está bien que más gente vaya opinando. Mire, el PSOE a lo largo de los últimos gobiernos siempre ha diferenciado muy claramente el Gobierno del partido. Y no era necesario estrictamente que el secretario general dejara de serlo, no somos el PNV. Pero sí es cierto que estaba muy claro quién presidía el Gobierno y quién dirigía el partido: Felipe González y Alfonso Guerra, José Luis RodíguezZapatero y Pepe Blanco… Y seguían siendo el secretario general. Lo que a mi me preocupa es que se haya confundido todo en el Palau de la Generalitat. No se si será el mejor sistema o no, eso lo decidirán los compañeros porque el secretario general se va a elegir por primarias. Pero lo que sí manifiesto es que el partido no puede estar anulado por una Presidencia de la Generalitat que por otro lado no nos luce. El partido tiene que marcar las directrices para 2019. Porque tampoco sabemos aún quién será el candidato, eso se decidirá en primarias abiertas. El partido tiene la necesidad de tener músculo y hoy no lo tiene, de estar vivo y hoy no lo está, de tener una capacidad de respuesta que hoy no manifiesta. Igual sí es necesario que el secretario general sea otro, pero en cualquier caso, el partido tiene que seguir vivo más allá de las personas que hoy lo lideran.