El reto del PSOE es definir España para las próximas tres décadas

No es que sea todo por el incierto contexto internacional tras el triunfo de Trump, el Brexit, el auge de los populismla de derecha o de izquierda en Europa  o el pasado resultado electoral en España, pero, en mi opinión y en gran medida, todas estas cosas se deben al mermado peso, influencia y poca contundencia y proyecto desdibujado de la socialdemocracia del siglo XXI en Europa y en España.

Estamos desfigurados, sin concreción ni relato, y en el caso del PSOE, encima sin liderazgo. Nos han incorporado, sin darnos cuenta, a las posiciones liberales que nos han hecho perder nuestra identidad y nuestra identificación con el pueblo español y el europeo.

No voy a hacer aquí un repaso por los diferentes países europeos y cómo estamos los socialistas y la socialdemocracia en cada uno de ellos, sean países del norte o del sur de Europa. En resumen: no estamos, pero, sin embargo, creo que si se nos espera. ¡Pero hagamos algo!

Todas nuestras posiciones históricas, nuestro potencial del pasado, nuestras ideas claras, nuestra posición social y en defensa de las personas y no de los mercados no es hoy, tristemente, nuestra identidad. Miren el país que quieran. Nuestra identidad navega sin rumbo y sólo funcionamos con siglas y un color rojo que ya sólo significan emocionalmente, pero no como respuesta política clara, alternativa a la derecha política conservadora y neoliberal hoy dominante, en gran parte por deméritos nuestros.

Tenemos el reto de reinventarnos, consolidar una posición sólida basada en nuestros históricos y tradicionales valores de libertad, igualdad, solidaridad, justicia social. Pero habrá que incorporar mensajes e ideas de futuro, basado como dice Richard Florida en las “tres T”: talento, tolerancia y territorio. O nos adelantamos, o nos harán ser sumisos de otros haciendo perder nuestra fuerza de cambio y nuestra garantía de progreso.

En definitiva, tenemos que proteger el estado de bienestar, garantizar la red que permita a todas las personas desarrollar en igualdad y libertad su propio plan de vida. Una vida digna que merezca ser vivida.

Pero es nuestra obligación y futuro político poner todas las herramientas e instrumentos para que consigamos que todos seamos iguales sí, pero iguales de ricos (no iguales de pobres), iguales en oportunidades y posibilidades en un mundo nuevo. En una Europa común pensada para las personas, que potencie el trabajo basado en la productividad, la innovación y la creación. Una sociedad donde la educación y la formación sea pilar estratégico invirtiendo en el talento, la innovación, las tecnologías y la producción artística e intelectual. Una decidida apuesta por una nueva relación con el territorio, su desarrollo protección y desarrollo medioambiental. Y, finalmente, la tolerancia, que desarrolle y fomente los derechos humanos y nuestra condición de personas que queremos ser libres y cada día, si no es mucho pedir a los grandes poderosos, un poquito más felices, con derechos, sí, y con obligaciones. En definitiva, darle la vuelta a España como a un calcetín!

Basta de sumisión, de mensajes diferentes y confusos, de estar diluidos y camuflados, de compararnos. Recuperemos el orgullo con posiciones sociales claras y ganemos el futuro porque lo otro ya sabemos dónde nos lleva. En definitiva, que en próximo congreso del PSOE tenemos mucho de que hablar, proponer y concretar en un discurso potente y único, mas allá de los aburridos personalismos, dibujando entre todos una España para las próximas tres décadas, donde todos quedamos y todos seamos protagonistas de nuestras vidas, de nuestro presente y nuestro futuro personal y colectivo.

Y para.eso, también necesitamos un partido adecuado a los nuevos tiempos, sin exclusiones ni personalismos, sin censos bloqueados, cerrados a los intereses de parte. Necesitamos activistas comprometidos, defender el talento, la estrategia y la inteligencia de nuestra organización integrando, ampliando, anticipándonos permanentemente. Tenemos que nuevos, modernos, presentes y directos sin perder nuestra histórica esencia.

Mucho de lo que hablar en el próximo congreso del PSOE. Y lo haremos.



Francesc Romeu

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