En medio del debate de los presupuestos generales, algo es obvio: el coraje del Gobierno socialista y la desesperación de la oposición de los primos PP y Ciudadanos.

Bochorno en un debate que la derecha ha reducido al simplismo, a la crítica vacía y a la obstrucción en contra de los intereses de un país, que está mucho más por encima de sus eslóganes y panfletadas sin contenido real propositivo.

Porque realmente tienen la oportunidad de dar contenido concreto en una alternativa a los presupuestos presentados por el Gobierno socialista. ¿Cuál es su propuesta? ¿Cuáles son sus números? ¿Saben que existe la enmienda a la totalidad? ¿Tienen algo definido que enmendar?

La política de gestos y del espectáculo parlamentario (nada merecido por la sociedad española) sólo evidencia las envidias y las vendetas más personales que de contenido político, más de pataleta enrabiada que de proyecto de país.

Yo me alegro de la valentía y el coraje del gobierno socialista, poniendo negro sobre blanco el fin de los recortes y la recuperación de los derechos y la dignidad de las y los trabajadores, pensionistas, dependientes, investigadores, jóvenes…a esos que olvidaba permanentemente el PP.

Menos gesticular y más propuestas ideas y alternativas, si es que las tienen, entre el naranja y el azul. Que son muy cansinos.